David
Ya no jadea ni da vueltas nervioso en la puerta de embarque. Simplemente se tumbó y se relajó como si fuera un día cualquiera. Ojalá hubiera descubierto Quiet Paws hace años.

Fuegos artificiales, tormentas, peluquería y momentos tranquilos en casa.
Quiet Paws no intenta cambiar a tu perro. Simplemente ayuda a que los momentos ruidosos se sientan menos intensos.
Es una de las dudas más habituales. La clave está en no ponérselo por primera vez cuando tu perro ya está nervioso o asustado.
Si tu perro sigue mostrando incomodidad, quítaselo y vuelve a intentarlo en otro momento. Nunca lo fuerces a llevarlo.
Ya no jadea ni da vueltas nervioso en la puerta de embarque. Simplemente se tumbó y se relajó como si fuera un día cualquiera. Ojalá hubiera descubierto Quiet Paws hace años.
Me preocupaba muchísimo cómo iba a llevar el vuelo, pero estuvo tranquilo y relajado todo el tiempo. Para mí ha merecido totalmente la pena.
Antes temblaba cada vez que subíamos al coche. Ahora simplemente mira por la ventana como si nada. No puedo explicar el alivio que ha sido.
Se pasó toda la escala durmiendo, completamente tranquilo. Verlo así de relajado en un aeropuerto tan lleno de gente fue increíble.
Los fuegos artificiales de Nochevieja siempre lo ponían muy nervioso. Este año se quedó tumbado en el sofá prácticamente toda la noche.
Antes los viajes en coche eran un concierto de lloriqueos. Ahora se acomoda en el asiento trasero y se relaja como si no estuviera pasando nada.
Las visitas a la peluquería canina antes acababan conmigo agotada. Ahora se queda mucho más tranquila durante todo el proceso.
Mi perrita ya es mayor y se ha vuelto mucho más sensible a los ruidos. Desde que usamos Quiet Paws, los lugares ruidosos le resultan bastante menos agobiantes.
La temporada de tormentas antes significaba noches sin dormir para los dos. Con esto por fin conseguimos descansar mucho mejor.
En las tiendas se agobia muchísimo, pero con Quiet Paws estuvo tranquilo todo el tiempo. Por primera vez pude hacer la compra sin estar pendiente de él cada segundo.
El material es suave y transpirable, nada áspero como otras cosas que habíamos probado. Mi perrita acaba olvidándose de que lo lleva puesto.
Se quedó dormido en mi regazo en la puerta de embarque, totalmente relajado. Nunca lo había visto tan tranquilo con tanto ruido y movimiento alrededor.
Nuestra garantía de satisfacción
Prueba Quiet Paws con tu perro durante 30 días y dale tiempo para acostumbrarse. Si finalmente no es para vosotros, puedes devolverlo dentro del periodo de garantía según nuestra política de devoluciones.
Dale a tu perro tiempo para acostumbrarse poco a poco y con tranquilidad.
Si Quiet Paws se convierte en uno de vuestros imprescindibles, simplemente seguid disfrutándolo.
Puedes devolverlo dentro de los 30 días si finalmente no es para vosotros.
Esto es lo que conviene saber antes de que tu perro lo lleve por primera vez.